Sí, ya abrí mis ojos… realmente sí, ya me convencí de lo verdadero de la vida, lo que más entrega son alegrías y penas, desiluciones y esperanzas, y aun así, lo que se mantiene son la familia y los amigos, el resto… ni hablar y no hablo de ’sólo amigos’ sino que de verdaderos amigos, los que te acompañan a pesar de muchas cosas, los que te acompañan a pesar de tener algo más importante que hacer, los que te secan las lágrimas, los que lloran contigo, los que se preocupan por tí y nunca te dan la espalda, los que de verdad te dicen las cosas como son y no con rodeos, los que te abrazan y te dan su apoyo incondicional por sobre todas las cosas, los que nunca te defraudan, ni te dejan fuera de su vida como si sólo te necesitaran para ellos el rato que se les plasca.
Pero es verdad, en está vida hay de todo, sólo hay que abrir los ojos, mirar alrededor y fijarse en las gente que te toma la mano y nunca la suelta, los que jamás te han defraudado y por sobre todo, que nunca lo harán, podría decir mil cosas, pero no vale la pena recordar lo malo, sino que todo lo que me han entregado y lo que sé que me van a entregar siempre.
Cada día que pasa me gustaría decirles cuanto las quiero, cuanto agradezco a la vida por haberme cruzado un día con ustedes, cuanto les agradezco por ser como son y cuanto me gustaría que nunca nadie nos separara. Sé que ustedes nunca me defraudaran, lo sé, y no necesito convencerme de que son las personas más lindas que existen, porque ya lo tengo más que claro, y saben algo… nunca las dejaré solas, nunca las voy a defraudar, lo prometo!.
Las quiero mil y más.
Con cariño para B.F. y C.C.